Ciencia

Nos ahogamos

Señor/a Sentido común Responsabilidad Dignidad,

Me dirijo a usted con el propósito de transmitirle un sentimiento colectivo: nos estamos ahogando. Le escribo desde mi casa, mejor dicho, desde la casa de mis padres, yo no puedo permitirme un hogar propio, ni siquiera un alquiler. No sólo porque nos encontremos en confinamiento, si no fuera así, también le estaría escribiendo desde el mismo lugar. Desde el lugar donde se encuentra una persona en desempleo con los sueños frustrados. No soy la única. Formo parte de ese grupo de personas que vemos el mundo de una manera especial, que decidimos dedicar nuestra vida a entender todo aquello que nos rodea, que sentimos curiosidad por la naturaleza, que elegimos formarnos y trabajar duro con el fin de intentar entender y mejorar nuestro entorno, nuestra salud, nuestro universo. En definitiva, no soy más que una investigadora de este país que no ha dejado de concatenar contratos precarios, sin opción a un futuro digno y con la sensación constante de inestabilidad laboral y emocional. Desgraciadamente, gran parte de las/os científicas/os vivimos una situación similar y compartimos estos sentimientos. Hay tanto talento, tanto esfuerzo, tanto potencial desperdiciado…que la desazón recorre cada parte de mi cuerpo.

Le escribo desde mi portátil, ese compañero de viaje de tantos científicos, con el que pasamos horas escribiendo artículos que marcan y definen lo que valemos (artículos que, por cierto, nos salen bastante caros: algunas grande editoriales creando un negocio de todo esto y científicos al borde de la locura por la presión constante de tener que publicar); proyectos de investigación para conseguir fondos en una constante competición (porque sí, nosotras/os mismas/os nos buscamos la vida para conseguir financiación en un interminable “yo me lo guiso, yo me lo como”) o solicitudes de becas (¡oh! Maravillosas becas que, a lo mejor, nos ofrecen dos años más de contrato. Toda una eternidad para nuestro gremio…si es que las consigues, claro está).

Y aun así, me siento orgullosa de formar parte de este grupo, de haber escogido el camino difícil. Porque la carrera científica, además de interesante y enriquecedora, es divertida y emocionante. Pero las fuerzas flaquean y la ansiedad y la depresión empiezan a hacernos mella. ¿Dónde voy a vivir si no sé dónde voy a tener trabajo ni por cuánto tiempo? ¿Toda la investigación que he desarrollado va a poder continuar o nos vamos a quedar sin financiación? ¿Me rindo? ¿Abandono después de haberme formado, de haber invertido tanto tiempo, esfuerzo y dinero? ¿Y qué hago después? Preguntas que nos acompañan, que nos siguen como si fueran nuestra sombra, que nos impiden dormir. Sin embargo, nos armamos de paciencia (del latín “patientia”, del verbo “pati” que significa sufrir, curiosa casualidad) y resiliencia (siguiendo la premisa de Darwin “No es la más fuerte de las especies la que sobrevive (…) es aquella que se adapta mejor al cambio”) para sobrevivir. No sólo eso, si no que nos responsabilizamos de hacer llegar la ciencia a la sociedad de la forma más adecuada posible, con el fin de reforzar el pensamiento crítico y luchar contra la desinformación y las pseudociencias que tanto daño están haciendo.  

Y en esta difícil situación en la que nos encontramos actualmente, no dejamos de escuchar en todos los medios la gran labor de médicos, enfermeras/os, policías…que, por supuesto, soy la primera en reconocer y valorar. Pero, por otro lado, se habla de la INVESTIGACIÓN, como un ente abstracto, como algo intangible que ahora empieza a tener algo más de relevancia (faltaría más, nos ha llegado una pandemia y ahora no hay más remedio). Pero no se habla de LAS/OS INVESTIGADORAS/ES como tal. Seguimos siendo invisibles. Especialistas en biología, biotecnología, bioquímica y un largo etcétera. Muchas/os ya doctoras/es que, para seguir con la costumbre, se nos anima a ser voluntarias/os en esta lucha. ¿Contratos? No. ¿Reconocimiento? Tampoco. ¿Trabajar gratis y por vocación como en la mayor parte de nuestra vida? Eso sí.

De esta forma, Señor/a Sentido común Responsabilidad Dignidad, no se puede. De esta forma no habrá avance, no habrá futuro. Considero necesario que los seres humanos nos empapemos de conocimiento, tanto del alcanzado por grandes luchadoras/es, como del nuevo aún por descubrir. Es de vital importancia que establezcamos los cimientos, sólidos y resistentes, que permitan progresar en la ciencia a las generaciones venideras. Porque lo podremos repetir más alto, pero no más claro: nos estamos ahogando. Y si nosotras/os nos ahogamos, miedo me da lo que nos espera.

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6 Comentarios

  • Manuel agustin

    Hola Araceli
    Solo puedo darte las gracias como beneficiado de todo lo que aportas y todo lo que nos aportais con vuestro trabajo y vuestras investigaciones.
    Lastima,pena y verguenza me dá que las personas,humanos tambien como todos,beneficiados tambien ellos de toda vuestra labor y vuestros esfuerzo miren a otro lado y no os ayuden y os valoren como mereceis.Esto es España y aqui vale todo.muy triste que no vean que sois tan inprescindibles como un pediatra,o cualquier doctor.
    No puede ser que gratis si que sois utiles para trabajar 15 horas y 24 y con un contrato en condiciones ahí ya no.
    No puede ser que gente como tú que lleva toda su vida formandose para tener un gran trabajo mas que merecido x tus esfuerzos,tenga que trabajar en un supermercado o limpiando por que este Gobierno mira hacia otro lado.sin darse cuenta que perdemos todos.
    A la vista está que ante esta situacion que tenemos ahora,si en su dia no se hubiese mirado para otro lado,y hubiesen invertido en sanidad,industria y su fabricacion en este pais igual ahora hablariamos de 1500 fallecidos y no 25000 y si invirtiesen en cientificos,biologos,investigadores y todo lo que os rodea.igual la solucion a esta pandemia y su vacuna llegaria muchisimo antes.
    En fin muchisimas gracias por tu trabajo y el de tantos compañeros como tú.
    Espero que pronto os valoren como mereceis
    Un saludo y mucho animo

  • Inés López Sánchez

    Hola Araceli, eres todo un ejemplo a seguir por tu perseverancia para poder trabajar en lo que realmente te apasiona a pesar de las adversidades, que son muchas. Siempre dicen que hacen falta buenos referentes y para mi tú eres una de ellos. Muchas gracias por tu visibilidad!

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